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Integraciones

Configuración

Las integraciones tienen dos capas, y confundirlas explica casi todos los problemas de conexión.

Capa 1: la instalación (del espacio de trabajo)

Sección titulada «Capa 1: la instalación (del espacio de trabajo)»

Una fila por proveedor: Meta Ads, WhatsApp Business e Instagram Direct. Cada una se instala por su cuenta: son decisiones distintas, una es presupuesto de medios y la otra es quién contesta los mensajes. Instagram Direct lleva la insignia Próximamente y no se abre.

  • Instalar es el primer paso para todo el mundo. Mientras el proveedor no esté instalado, ni el espacio de trabajo ni una persona pueden iniciar la conexión.
  • La instalación puede llevar credenciales centrales de la empresa.
  • Un interruptor decide si se permiten conexiones personales de los miembros.

Una fila por persona y proveedor: su propia cuenta publicitaria de Meta, su propio número de WhatsApp. Es lo que permite que un asesor corra campañas contra su cuenta sin depender del token de la empresa.

Cada quien la administra en Mi cuenta › Conexiones.

Desconectar es suave: la conexión se marca inactiva y se limpian los tokens, pero la fila se queda. Y no se puede borrar mientras una campaña la esté usando, para que una campaña nunca caiga en silencio sobre el token central.

La fila de Instagram Direct se ve, con la insignia Próximamente en lugar de su estado, y no abre nada: desde aquí todavía no se gestionan sus cuentas ni sus conexiones individuales.

Las cuentas ya conectadas siguen funcionando: sus mensajes directos siguen entrando al Inbox social y se responden igual. Cada quien ve sus propias cuentas de Instagram en Mi cuenta › Conexiones.

Un espacio de trabajo puede tener varias cuentas de WhatsApp Business conectadas, y cada una trae sus propios números. La tarjeta de WhatsApp las lista una debajo de otra con sus números, y cada cuenta lleva su Actualizar números y su Desconectar: lo que hagas en una no toca a las demás.

El botón de conectar está siempre disponible. Volver a conectar una cuenta que ya está ahí renueva su acceso en vez de duplicarla, así que es también la forma de arreglar una cuenta cuyo acceso venció.

Desconectar una cuenta conserva sus números en una lista aparte, Números sin cuenta, porque puede haber asistentes apuntando a ellos. Vuelve a conectar la cuenta para reactivarlos.

En Safari, en un iPhone o en un iPad, la conexión con WhatsApp no abre una ventana aparte: la pantalla de conexión se abre en la misma pestaña, Meta en otra, y al terminar la pestaña vuelve sola a la pantalla de integraciones con el número conectado. Si terminaste los pasos en Meta y la pantalla de conexión sigue esperando, toca Ya terminé en Meta.

Un número de WhatsApp conectado pertenece a un solo espacio de trabajo. WhatsApp entrega cada mensaje identificando el número y nada más, así que con dos espacios reclamándolo no hay forma de saber a cuál va.

Para pasar un número de un espacio a otro, desconéctalo en el primero y conéctalo en el segundo. Desconectar conserva su ficha —quién lo tiene atribuido, desde cuándo está instalado el proveedor—, así que recuperarlo más adelante no obliga a instalar de nuevo. Conectarlo en el segundo sin soltarlo en el primero se rechaza.

Puedes conectar el número que tu equipo ya atiende desde la app de WhatsApp Business, sin darlo de baja y sin cambiar de número. Al escribirlo en el asistente de conexión, WhatsApp pide confirmarlo desde esa app: aparece un mensaje con un código —o un código QR, según la versión— y al aceptarlo el número queda atendido por los dos lados a la vez.

Quien atiende desde el móvil sigue haciéndolo igual, y lo que escriba desde ahí aparece en el Inbox social junto a lo demás.

Al conectarlo se traen una sola vez las conversaciones de los últimos seis meses y la agenda del teléfono. La agenda solo se usa para ponerle nombre a las conversaciones que llegan como un número pelado; no crea contactos.

Si la persona que confirma desde la app no acepta compartir el historial, el número queda conectado igual y las conversaciones empiezan desde cero.

Las dos tarjetas se muestran si el espacio de trabajo tiene encendido el inbox social o los asistentes de IA. Con los dos apagados no aparecen, ni aquí ni en Mis conexiones.

Meta Ads no depende de eso: esa conexión corre las campañas y la sincronización de gasto, y se ofrece igual.

La regla es una y no admite atajos: la credencial se resuelve del recurso, nunca de quien está mirando la pantalla.

  • Una campaña usa la conexión que tenga asignada; si no tiene ninguna, la central.
  • Un número de WhatsApp usa la suya.
  • Una cuenta de Instagram usa la conexión con la que se autorizó, sea la central o la de un miembro.

Por eso una campaña que corre sobre la cuenta personal de un asesor sigue funcionando aunque quien la abra sea otra persona.

Una campaña con conexión personal asignada es una campaña propia: su rotación queda fijada a una sola persona, el dueño de la conexión. Ver Campañas.