Linki
Uso diario
Linki es el asistente del producto. Está en la esquina inferior derecha de todas las pantallas: al pulsarlo se abre un panel de conversación que se queda encima de lo que estabas haciendo. Si tapa algo, la × de su esquina lo oculta y deja una pestaña en el borde de la pantalla, Mostrar a Linki, que lo trae de vuelta; al recargar la página vuelve a aparecer.
Sabe en qué pantalla estás, así que las preguntas sugeridas que ofrece al abrirlo cambian según dónde lo abras. Solo te ofrece las que tu rol puede contestar, de modo que dos personas en la misma pantalla ven sugerencias distintas. Contesta corto: dos o tres frases, y una lista solo cuando lo que pediste son pasos o filas de un resultado.
Qué se le puede preguntar
Sección titulada «Qué se le puede preguntar»Cómo funciona algo. Busca en esta guía, lee el artículo que contesta y te lo entrega como un botón debajo de la respuesta, para que tengas la fuente de lo que te acaba de decir.
Dónde está una pantalla. En vez de escribirte la ruta, te da un botón que te lleva.
Tus cifras. Cómo va tu embudo, qué negocios están más cerca de cerrar, cuánto se reservó y cuánto se firmó, qué le falta al catálogo, cuánto se debe, qué campaña trae los prospectos que terminan firmando y cuánta actividad registró el equipo. Cada respuesta dice qué midió y en qué periodo.
El periodo lo pones tú al preguntar: «este mes», «el trimestre pasado», «lo que va del año», «los últimos 30 días» o un mes por su nombre —«las ventas de marzo»—, que se entiende como el marzo más reciente que ya empezó. La respuesta te dice de qué año habla, para que no tengas que suponerlo.
Un registro concreto. «Analiza este negocio», «¿qué le falta a esta propiedad?». Si estás en la ficha del registro no hace falta decirle cuál: ya lo tiene. Alcanza negocios, contactos, propiedades, propuestas, comparaciones, ventas, organizaciones, planes de pago, campañas y asistentes de venta.
Proyecciones y sugerencias de Linki. Si tu espacio de trabajo tiene las sugerencias de Linki encendidas, al analizar un negocio te dice su probabilidad de cierre y qué la sube o la baja; en una campaña, sus ventas proyectadas, su costo por venta proyectado y la palanca que más lo bajaría; en una venta, su probabilidad de formalizar; en una propiedad, su probabilidad de venta (90 días); y en los cinco —negocio, campaña, asistente, venta o propiedad— las sugerencias abiertas que muestra su botón Sugerencias, con el enlace para abrirlo. Te cita esas mismas sugerencias en vez de inventar otras. Y sobre el conjunto: «dame sugerencias sobre mi embudo», «¿qué me recomiendas para mis campañas?» o «sugerencias para mis asistentes» o «¿qué hago para formalizar mis ventas?» te traen lo que muestra el botón Sugerencias de Negocios, Campañas, Asistentes de venta, Ventas o Propiedades. Cada sugerencia trae un botón: si habla de un solo registro, abre sus sugerencias; si son negocios con tareas vencidas, abre Negocios ya filtrado; y si no, abre el diálogo Sugerencias de esa pantalla, donde aparecen los registros a los que se refiere. También puedes preguntarle «¿qué negocios tienen más probabilidad de cerrar?», «¿qué ventas reservadas están en riesgo de caerse?» o «¿cuánto me cuesta una venta en cada campaña?». Sobre tu catálogo, «¿qué tipo de propiedades debería captar?» o «¿qué es lo que más se está pidiendo?» te dicen qué tipo, zona, cantidad de habitaciones o rango de precio tiene más demanda de la que ofrece tu catálogo, y de cuál tienes de sobra.
Cuáles son. «Muéstrame los negocios en negociación de María», «prospectos de esta semana sin asesor». Te lista las primeras filas y te deja debajo el botón a esa pantalla ya filtrada, para que sigas trabajando ahí. Alcanza prospectos, negocios, contactos, propiedades, organizaciones, propuestas, planes de pago, comparaciones, ventas, comisiones, campañas y las conversaciones del inbox social.
Los nombras como los llamas tú —«María», «Punta Cana», «Grupo Bisonó»— y él los busca. Si un filtro que pediste no existe en esa pantalla, o el nombre no coincide con nada, te lo dice: nunca contesta una lista sin avisar que la pidió más estrecha de lo que pudo hacerla.
El periodo también vale aquí —«los negocios de marzo»— y en propiedades puedes pedir por fecha de entrega: «los proyectos que se entregan en 2027». Un proyecto que entrega por etapas sale si cualquiera de sus etapas cae en ese periodo.
Una conversación del inbox. «Resúmeme la conversación de Yanet», «¿en qué quedó la última que entró?», «¿se le contestó bien?». Lee el hilo entero —no solo el último mensaje, que es lo único que se ve en la lista— y te dice qué pidió el cliente, qué se le prometió y qué quedó abierto, con el botón para abrirlo.
Si no dices de quién, entiende la que está esperando: el hilo sin decidir cuyo cliente escribió último. Si el nombre coincide con dos personas no elige una: te las nombra y te pregunta cuál. Y si escribiste el nombre distinto de como está guardado —«Janet» por «Yanet»— te ofrece los parecidos en vez de decirte que no existe.
Dos cosas que verás en el resumen y conviene saber leer: un turno que no lleva texto —una foto, una nota de voz, un documento— se cuenta como lo que es, «mandó una foto», y nunca se adivina qué decía, porque el producto guarda que ocurrió y no su contenido. Y cuando el hilo es más largo de lo que cabe, la respuesta te dice cuántos turnos leyó de cuántos, para que no leas como «no pasó nada antes» lo que es «no lo miré».
Qué contestarle. «¿Qué le digo a Yanet?» te da tres respuestas distintas, y distintas de verdad: una contesta lo que preguntaron, otra pregunta lo que falta para poder avanzar y otra propone el paso siguiente. Cada una viene con el porqué, para que elijas. Si no dices de quién, toma la que está esperando, igual que el resumen.
Las mismas te salen dentro del inbox social, en el cuadro de respuesta, que es donde se pegan de un toque. Preguntándoselo aquí las lees; ahí las usas.
Propiedades para un cliente. Propone listados publicados que encajen con un negocio, o que se parezcan a una propiedad que le indiques. También por lo que el cliente puede dar de inicial: «tiene 25,000 de inicial». Cada proyecto convierte esa cifra en un precio distinto según su forma de pago, así que la respuesta trae el inicial aproximado de cada listado y te avisa de cuáles no tienen forma de pago cargada, porque de ésos no se sabe cuánto piden.
Con un presupuesto —«un cliente de 90 mil»— te trae también las que quedan un poco por encima o por debajo, cada una marcada con cuánto se aleja, para que se lo digas así al cliente.
Unidades libres. «¿Qué unidades de dos habitaciones me quedan por 90 mil?», «lo más económico que tenga en Punta Cana». Busca en el inventario cargado en Disponibilidad, por habitaciones, presupuesto, área, piso o bloque: en todo el catálogo, en un proyecto o en una zona. Cada unidad sale con su proyecto, su precio, su piso y su entrega —la de su etapa—, y el presupuesto se lee igual que arriba. Un proyecto sin unidades cargadas no aparece, y eso no quiere decir que esté agotado.
Tu agenda. «¿Qué tengo hoy?», «¿qué se me venció?», «¿qué tengo el jueves?». Te lee tus tareas pendientes de la Agenda —hoy, mañana, la semana, un día concreto, las vencidas o las que no tienen fecha— con su hora y el negocio, la venta o el contacto de cada una. Solo las tuyas.
Tu Bitácora. «Resúmeme mi semana», «¿qué hice ayer?», «¿qué trabajé del 1 al 15?». Resume tu Bitácora del periodo que digas: cuántos registros tocaste, dónde se concentró el trabajo y qué hiciste en cada uno, dicho con palabras. También solo de negocios, de ventas o de contactos si se lo pides.
Cuánto falta para una meta. «Quiero cerrar tres este trimestre»: recorre el embudo al revés con tus tasas medidas y te dice cuántos prospectos hace falta. Siempre dice de cuántos prospectos salió esa tasa, y cuando la muestra es demasiado pequeña se niega a dar el número en lugar de inventarlo.
Cómo lee tus cifras
Sección titulada «Cómo lee tus cifras»Toda cifra sale de los informes del producto, no de una cuenta que Linki haga por su lado. Eso tiene tres consecuencias que se notan al leerlas:
- Siempre viene con su periodo. La misma cifra medida sobre lo que entró en un mes y sobre lo que pasó en ese mes son dos números distintos y los dos son correctos, así que sin el periodo no se puede leer ninguno.
- «Ninguna» no es «0». Cuando no hubo nada que contar lo dice con palabras. Un cero en pantalla se lee como un dato.
- Si una cifra se entiende al revés sin una advertencia, la advertencia viene pegada.
Linki solo alcanza lo que tú alcanzas, y distingue las dos razones por las que puede no darte una cifra. Si el producto no la responde, te lo dice y te nombra lo más parecido que sí puede darte, para que puedas pedir eso. Si la responde pero tu rol no llega, también te lo dice: es una cifra que existe y que quien administra el espacio de trabajo puede concederte desde Configuración › Roles y permisos.
Nunca te contesta en pequeño. Una cifra que tu rol no alcanza no te llega recortada como si fuera el total.
Crear un registro desde la conversación
Sección titulada «Crear un registro desde la conversación»Le puedes pedir un contacto, un negocio, una propiedad, una organización o un asistente de ventas describiéndolo con tus palabras. Linki prepara una tarjeta con los campos que entendió y la pone delante de ti; el registro se crea cuando pulsas el botón de la tarjeta, no antes. Si algo falta o está mal te dice qué campo y por qué.
Para el asistente puedes partir de una plantilla —le dices qué quieres que haga y él busca la que encaja— o dictarle la personalidad tú. Nace apagado: describir un asistente no lo pone a contestarle a nadie, se activa desde su propia pantalla cuando le eliges el canal.
También puede leer un enlace o un PDF —un brochure, una ficha de proyecto— y sacar de ahí los datos de la propiedad. Un dato que el documento no diga queda vacío o te lo pregunta.
Si no quieres el registro, descarta la tarjeta y la conversación sigue.
Agendar, cerrar y mover tareas
Sección titulada «Agendar, cerrar y mover tareas»Con las tareas de tu agenda la tarjeta sirve para tres cosas, y el botón dice cuál:
- Agendar una nueva. «Agéndame una llamada con Iris mañana a las 10». Busca el negocio, la venta o el contacto al que pertenece, le pone el tipo que dijiste —con su duración y sus recordatorios— y la tarea es tuya salvo que nombres a otra persona.
- Cerrarla. «Ya llamé a Pérez y no contestó». Encuentra la tarea aunque no digas su nombre —por la persona, en cualquier fecha— y prepara el cierre con el resultado que contaste: realizada, sin respuesta, no asistió o cancelada.
- Moverla. «Pásala al lunes a las 9», «muévela una hora más tarde», «a mañana a la misma hora». Conserva su duración.
Dos tareas tuyas no pueden pisarse. Si la hora que pides choca con otra, Linki te lo dice antes de preparar la tarjeta y te propone otra —por ejemplo, cuando termina la que estorba—.
Nada cambia hasta que pulsas el botón. Desde aquí no cambia el responsable, el nombre o la duración de una tarea que ya existe: eso se hace en la tarea misma.
Escribirle por WhatsApp
Sección titulada «Escribirle por WhatsApp»Si tienes activado el aviso de negocio asignado por WhatsApp, puedes responderle a ese mismo chat y Linki te contesta ahí.
Por WhatsApp resuelve cómo usar la plataforma: dónde está una pantalla, qué hace un campo, cómo se publica una propiedad. Ahí no consulta tus datos —tus prospectos, tus negocios, tus cifras—, porque un número de teléfono no dice en cuál de tus espacios de trabajo estás preguntando. Para eso, pregúntale dentro de la plataforma, donde sí lo ve.
Si le preguntas por tus datos, te lo dice y te manda a la plataforma en lugar de adivinar.
Admite veinte consultas al día por número. Pasado ese punto te lo avisa y puedes seguir preguntándole dentro de la plataforma.
Calificar una respuesta
Sección titulada «Calificar una respuesta»Cada respuesta lleva un pulgar arriba y un pulgar abajo. Es lo que usamos para mejorar lo que contesta, y puedes añadir una nota diciendo qué esperabas.
Quién ve tus conversaciones
Sección titulada «Quién ve tus conversaciones»Nadie de tu empresa, ni el administrador ni el dueño del espacio de trabajo. Nuestro equipo de soporte solo puede leerlas si tiene un acceso abierto en tu espacio de trabajo, y ese acceso aparece como un usuario más en Configuración › Usuarios, donde lo puedes quitar.

